Un caleidoscopio cultural donde conviven templos antiguos, selvas tropicales y la arquitectura futurista de Kuala Lumpur. Es el destino perfecto para quienes buscan la mezcla de modernidad y tradición asiática; una parada obligatoria para documentar la diversidad étnica y el crecimiento económico acelerado del Sudeste Asiático.
Malasia es uno de los destinos más subestimados del Sudeste Asiático. Mientras Tailandia y Bali acaparan la atención, Malasia ofrece una diversidad cultural única — malaya, china e india conviviendo en armonía — una gastronomía que muchos consideran la mejor de Asia, selvas tropicales con orangutanes y playas paradisíacas, todo a precios muy accesibles.
Kuala Lumpur nos sorprendió por su modernidad y su eficiencia. Las Torres Petronas siguen siendo impresionantes después de décadas. El barrio de Chinatown, el Brickfields indio y el barrio malayo de Kampung Baru coexisten a pocas cuadras. Y la comida callejera — el nasi lemak, el char kway teow, el roti canai — es extraordinaria.
Pero lo mejor de Malasia está fuera de Kuala Lumpur. Penang es la capital gastronómica de Asia. Borneo tiene orangutanes, probóscides y una selva que tiene 130 millones de años. Y las islas de Langkawi y Perhentian tienen playas que compiten con las mejores del mundo.
Los gemelos más altos del mundo durante 6 años (1998–2004). El puente aéreo entre las torres en el piso 41 ofrece vistas únicas de Kuala Lumpur.
La isla más grande de Asia, compartida con Indonesia y Brunéi. Los orangutanes de Sepilok, los osos de sol y los rinocerontes de Sumatra son únicos en el mundo.
Declarada capital gastronómica de Asia por múltiples publicaciones. El hawker food de George Town es Patrimonio UNESCO. El char kway teow y el assam laksa son imprescindibles.
Un archipiélago de 99 islas en el Mar de Andamán, libre de impuestos. Playas de arena blanca, manglares y el teleférico más empinado del mundo.
Un complejo de cuevas hindúes a 13 km de Kuala Lumpur, con una estatua dorada de 43 metros de Murugan. 272 escalones de colores llevan a la cueva principal.
Las plantaciones de té más famosas de Malasia, en las montañas a 1.500 m de altura. El clima fresco y los campos de té verde son un contraste perfecto con el calor tropical.
Comé en los hawker centres (mercados de comida callejera) — son más económicos, más auténticos y más sabrosos que los restaurantes. Un plato completo cuesta 2–4 USD.
Malasia es tropical todo el año (28–35°C). La costa oeste tiene mejor clima de marzo a octubre. La costa este (Perhentian, Tioman) es mejor de mayo a septiembre.
El metro de Kuala Lumpur es eficiente y económico. Para moverse entre ciudades, los buses son cómodos y baratos. Los vuelos domésticos con AirAsia son muy económicos.
Malasia es un país mayoritariamente musulmán. Vestí con modestia en mezquitas y zonas rurales. Quitá los zapatos antes de entrar a casas y templos.
Malasia es uno de los destinos más económicos del Sudeste Asiático. Un presupuesto de 40–60 USD por día es más que suficiente para alojamiento, comida y transporte.
Malasia me enseñó que la diversidad cultural, cuando se abraza en lugar de tolerarse, produce algo extraordinario. Y que la mejor comida del mundo a veces se sirve en una mesa de plástico en la calle.
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