Una travesía épica hacia los confines del planeta, donde la naturaleza se vuelve indomable.
Navegaremos las aguas míticas del fin del mundo, rodeados de faros solitarios e islas repletas de fauna marina. Una experiencia visual e histórica que se complementa con la alta gastronomía austral, donde el protagonismo se lo llevan la exquisita centolla fueguina y el clásico cordero patagónico.