El futuro hecho realidad en medio del desierto. Dubái y Abu Dabi son la muestra de que, con visión y audacia, lo imposible es alcanzable. Es un centro de negocios y lujo que nos reta a proyectar Chamigos por el Mundo con estándares de clase mundial.
Los Emiratos Árabes Unidos son el ejemplo más extremo de lo que puede hacer la voluntad humana cuando tiene recursos ilimitados. Hace 60 años, Dubái era un pueblo de pescadores en el desierto. Hoy es una de las ciudades más modernas del mundo, con el edificio más alto del planeta, islas artificiales y un aeropuerto que conecta todos los continentes.
Lo que más nos sorprendió fue la coexistencia de lo ultramoderno con lo tradicional. El Burj Khalifa y el Souq del Oro están a 20 minutos en metro. La Mezquita Sheikh Zayed en Abu Dabi es una de las más hermosas del mundo. Y el desierto — el desierto de verdad, con dunas de 100 metros — está a 45 minutos del centro de Dubái.
Los Emiratos son también un hub de conexión para viajeros latinoamericanos que van a Asia, África o Europa. Emirates y Etihad tienen vuelos desde Buenos Aires con escala en Dubái o Abu Dabi. Muchos viajeros aprovechan para hacer una escala larga y conocer la ciudad.
El edificio más alto del mundo (828 m). El mirador del piso 124 ofrece vistas de 360° sobre Dubái y el desierto. Reservá online para evitar colas.
Una de las mezquitas más grandes y hermosas del mundo, en Abu Dabi. Capacidad para 40.000 personas. La visita es gratuita y está abierta a no musulmanes.
Las dunas del desierto de Rub al-Khali a 45 minutos de Dubái. Dune bashing, cena beduina bajo las estrellas y amanecer en el desierto.
El Souq del Oro y el Souq de las Especias en Deira son el contrapunto perfecto al lujo moderno. Regateo, aromas y colores.
La isla artificial más famosa del mundo, con hoteles de lujo, playas privadas y el Atlantis. Una obra de ingeniería sin precedentes.
Un marco gigante de 150 metros que separa el Dubái antiguo del moderno. El puente de vidrio en la cima es para los valientes.
En los centros comerciales y zonas turísticas la vestimenta es libre. En mezquitas y zonas tradicionales, cubrí hombros y rodillas. Las mujeres deben llevar pañuelo en las mezquitas.
El alcohol está permitido en hoteles y restaurantes con licencia. No se puede consumir en espacios públicos. El Ramadán tiene restricciones adicionales.
El verano (jun–sep) es extremadamente caluroso (45°C+). La mejor época es noviembre–marzo, con temperaturas de 20–30°C.
El metro de Dubái es moderno y eficiente. Los taxis son económicos. Uber y Careem funcionan bien.
Dubái puede ser caro o económico según cómo lo planifiques. Los centros comerciales tienen opciones para todos los presupuestos. El transporte público es muy accesible.
Los Emiratos te enseñan que la ambición, cuando se combina con visión, puede transformar el desierto en una ciudad del futuro. Y que el contraste entre lo antiguo y lo nuevo puede ser la experiencia más fascinante de un viaje.
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